Arturo Amez
MATIZDebido a un triste desliz, Beatriz la mocatriz tenía una bisectriz cruzándole la nariz. Intentaba encubrirla aplicándole barniz y ungüentos de meretriz. Harta ya de esa lombriz, visitó al doctor Ortiz con el ánimo de extirpar su vergüenza de raíz. La recibió un aprendiz que la intentó disuadir y le espetó sin tamiz:- El cariz de la belleza solo es cuestión de matiz. Usted puede ser feliz y también comer perdiz, teniendo una cicatriz 10