Ross Smith
Cuando C. S. Lewis, en el obituario de su amigo y colega J. R. R. Tolkien, señaló que Tolkien «había estado dentro del lenguaje», estaba intentando explicar la comprensión extraordinariamente íntima del lenguaje y la poética que Tolkien había alcanzado después de toda una vida dedicada al estudio filológico y a la invención lingüística. Para Tolkien, el lenguaje lo era todo: fue estudioso, profesor y creador de idiomas. Sus cartas y ensayos reflejan su pasión por la lingüística, su afición secreta a inventar lenguas, su fina sensibilidad hacia los sonidos del lenguaje hablado, y su conciencia de ser, ante todo, un filólogo, un amante de las palabras. Sorprendentemente, hasta hoy esta dimensión esencial de la vida y la obra de Tolkien apenas ha recibido atención crítica.¿Cómo se relacionaban sus conocimientos sobre lenguaje, literatura y lingüística con su ficción imaginativa?¿Qué vínculo tiene su obra con las corrientes lingüísticas más amplias de su época?¿Cómo se sitúan sus lenguas inventadas frente a otros proyectos de lenguas artificiales de los últimos ocho siglos?¿Se puede hablar de una filosofía del lenguaje propiamente tolkieniana?El objetivo de este libro es dar respuesta a estas y otras preguntas. 10