López-Davalillo y López de Torre, Jesús María
A lo largo del siglo XII, Castilla y Navarra se disputaban las fronteras y en esa época surge la figura de Blanca de Davalillo, hija de un noble y heredera de un antiguo linaje. Educada en un monasterio de élite, adquiere un importante conocimiento de leyes, administración de territorios y lenguas, que combina con la práctica de las armas en su castillo familiar, convirtiéndose en un símbolo que persigue su propio destino. Desafió las normas y se abrió paso en un mundo gobernado por hombres, llegando a los máximos niveles del reino. Fue la creadora de una peculiar Orden Militar formada por mujeres, que destacó en las cruzadas y en las negociaciones comerciales internacionales, logrando un lugar predominante de la mujer en la política y la historia. Conoció el amor en plena guerra en Jerusalén, el cual surgió de manera improvisada en la figura de un príncipe alemán con el que compartió la gloria reconocida en los reinos europeos y la tragedia que acabó con todo. Blanca de Davalillo se hizo un lugar en la historia como una mujer adelantada a su tiempo y cuyo recuerdo sobrevive al paso de los siglos. Blanca de Davalillo es una novela histórica que une la épica y la emoción con el rigor e incluso la poesía. Un relato que abarca desde el esplendor del linaje hasta su trágica desaparición, reflejando el espíritu de una mujer que se atrevió a soñar en un mundo diferente.